lunes, 15 de agosto de 2011

Plafones de nogal español con marquetería

El trabajo consistía en confeccionar unas piezas de tablero de Mdf de 19mm de espesor chapadas en nogal español, con un filete de boj perimetral. Hasta ahí todo normal, la particularidad del encargo residía en que en el plafón central y en los tres medianos teníamos que incorporar un modelo de marquetería en cada uno de ellos que el cliente había elegido de nuestro catálogo. Dichos modelos tenían como chapa de fondo una raíz de nogal que se mimetizaba con la chapa de nogal que íbamos a usar para chapar las piezas, eran rectangulares pero al no querer el cliente que los enmarcásemos a su vez con otro filete de boj optamos por practicarles un corte oval para que su mimetización con la chapa de fondo fuese aún más efectiva.

A la hora de preparar la chapa de nogal de las superficies, en las que iban las marqueterías se practicó el corte a medida para alojar las mismas, vendando todo con papel engomado. Después del prensado, con la fresadora se practicaron los canales para embutir los filetes de boj, que se metieron a base de mano y martillo, con cola blanca y vuelta a lijar. Las piezas finales tenían una marquetería embutida que se  adaptaba bien al entorno que definía la chapa de nogal español.


 




 







Tapa de mesa en dos cuerpos de Cerezo plumeado a cuatro aguas

El trabajo que nos encargó el cliente consistía en la fabricación de una tapa de mesa que se componía de dos cuerpos idénticos de tablero de Mdf de 40mm de espesor cubiertos de chapa de cerezo plumeada a cuatro aguas. La hoja que se seleccionó era mallada para lograr el efecto de "punta de diamante" característico de éste tipo de plumeados, y las dos superficies se ejecutaron de la misma forma, cizallando la hoja y casándola de modo idéntico.
Presentadas ambas tapas una vez finalizadas, se complementaban perfectamente al ser la una simétrica de la otra.






Cunas de ébano para miniaturas


Un trabajo de miniatura: se nos pidió el cortar con la fresadora cnc una serie de piezas en madera de ébano de 3mm de espesor, que eran las partes de una pequeña serie de cunas a escala 1:12 para casas de muñecas.
Lo primero fué el preparar la madera en el taller, obteniendo las tablas necesarias a 3mm de espesor constante, lijadas y pulidas.
Y dichas tablas las situamos en el pantógrafo para proceder a cortarlas utilizando una fresa de reducido tamaño y con mucho cuidado, el ébano es una madera muy dura pero tremendamente frágil.
El cliente se llevó la batería de piezas que posteriormente montaría en su taller de miniaturas.



Rótulo Lounge

Una de las aplicaciones más frecuentes del servicio de corte y fresado por control numérico es la rotulística, el confeccionar letras corpóreas para rótulos. Nosotros lo hacemos básicamente en madera, si bien con la fresadora podemos manipular otro tipo de materiales ( metacrilato, acetato, policarbonato, nylon........ )

Teníamos el encargo, bastante sencillo, de confeccionar en tablero de mdf de 19mm de espesor la palabra "LOUNGE" varias veces, habiéndonos dado el cliente el tamaño de las letras y la fuente. Cosa sencilla fue el meter el tablero en la mesa del pantógrafo, programar el autocad y fresar las letras, dándoles un repaso manual una vez acabadas, para dejar los cantos suaves y sin golpes de fresa.

Al venir a recoger el pedido, al cliente le llamó la atención el efecto decorativo que hacía el tablero del que habíamos obtenido las letras, lógicamente en el mismo se repetía el texto sucesivas veces mediante los huecos que habían dejado las letras una vez separadas, por lo que se llevó el tablero junto con las letras: suyo era, que bien lo había pagado.






sábado, 13 de agosto de 2011

Mesa baja de nogal

Si yendo al sastre la ventaja es que te puedes hacer el traje a medida, el encargar una pieza de ebanistería en el "sastre" posibilita el que la idea que uno lleva entre ceja y ceja acabe materializándose tal y como uno se la representa.

Nuestra cliente en esta ocasión era una diseñadora que quería para su casa una mesa baja que fuera en el fondo un cuerpo sólido rectangular, chapado en nogal, de modo que la veta de la madera fuera prolongándose de lado a lado del módulo, en solución de continuidad. Bastaron unos croquis sobre una cuartilla para hacernos una idea de lo que tenía en mente nuestra cliente, y en cuanto dejamos fijadas las medidas totales ( todo cuerpo sólido posee tres dimensiones, largo por ancho por alto ) empezó el momento de ponernos a trabajar.

Para el efecto decorativo que se pretendía lograr la chapa de nogal español tenía que ser de todo menos discreta. La gran variedad de coloridos y veteados diferentes que presenta la madera de nogal español la hace muy versátil y apta para multitud de trabajos diferentes, desde una sobria decoración para un despacho profesional, a una creativa mesa baja para delante de la TV como en éste caso. Elegimos una chapa de veta sinuosa y envolvente, con diferentes tonalidades de colorido, dentro del tono siempre elegante y señorial del nogal español. Fuimos casando las hojas, unas adyacentes a las otras, hasta completar el desarrollo que daba la suma de los dos laterales y la tapa. Posteriormente cizallamos la chapa a los anchos que pedían las piezas de tablero de Mdf de 19mm de espesor sobre las que ibamos a trabajar, y las  metimos  en prensa con cola caliente.

Una vez chapeadas las piezas, el asunto consistía en confeccionar el aro o parte vertical del mueble; los encuentros de las piezas se cortaron a inglete, practicando unas canales interiores para embutir las lambetas o piezas interiores de refuerzo de encolado, y con los flejes tensores se apretó para que la cola blanca de carpintero hiciera su trabajo. Todas las piezas, antes de montar el aro, habían pasado por el taller para practicarles el falseo superior a 45º para que la tapa quedase alojada a haces. Una vez acabado el aro, solamente hubo que encajar la tapa en su alojamiento, con cola blanca en toda la superficie de contacto entre piezas, para que la misma quedase firmemente ajustada. El lijado final permitió apreciar como las vetas del nogal arrancaban de un lateral, se prolongaban por la tapa y descendían por la parte opuesta sin romper el dibujo natural de las veta de la madera.




 



Una "cuna huevo" en madera de cerezo

Le faltarían dos meses para dar a luz cuando apareció por nuestra empresa la cliente, una chica italiana, que quería hacer una "cuna huevo" como ella decía, en madera de cerezo. Un capricho, desde luego, porque seguro que con cuatro meses la criatura ya no iba a caber dentro.

Del fondo se iba a encargar ella, y del soporte, que ya lo tenía resuelto a base de cerrajería, lo que precisaba de nosotros era la parte de ebanistería; las paredes tenían que tener 4cms de espesor, y el alto de las mismas lo definió el ancho de los tablones de cerezo que utilizamos para la ocasión ( cerca de 30cms de ancho ). Básicamente el trabajo delicado consistió en el aserrado de la madera por arcos, a base de cortar las piezas de cerezo de canto dándoles la forma a medida que se iba cortando en la sierra de cinta. Y una vez obtenidas las diferentes piezas, el proceso de encolado de las mismas tuvo su miga, ya que para apretar con flejes todas las piezas para que encolasen entre sí con cola blanca ( la cola de carpintero de toda la vida ) había que ir regulando las diferentes piezas para que al apretar no se fuese cada una por un lado. Una vez fraguada la cola, mucha lija a mano para pulir el exterior y el interior, la verdad es que quedó un "huevo" de lo más curioso.


 



 

Un escudo de marquetería

Hay ocasiones en las que nos llega un feedback del cliente vía imágenes o fotografías, con lo que podemos ver cómo queda nuestro trabajo una vez que sale del taller y se entrega junto al trabajo u obra en conjunto, y éste es uno de ésos casos en lo que tal circunstancia tuvo lugar.

Teníamos el encargo de confeccionar un escudo de marquetería para la mesa presidencial de la sala de juntas de una Real Academia. El escudo iba integrado en la tapa de la mesa, chapeada en cerezo, y el cliente nos facilitó un croquis y las medidas que debía tener el motivo. Seleccionamos asimismo las diferentes maderas a utilizar, cual si se tratara de una paleta de colores a la hora de hacer un cuadro, y nos pusimos manos a la obra.

Ante todo había que tener en cuenta que el modelo de marquetería iba rodeado de un filete de boj muy fino, de 2mm de ancho, que acotaba el modelo mismo dentro de la tapa de la mesa, pero la chapa de fondo del modelo - cerezo americano - tenía que seguir el veteado por fuera del óvalo que delimitada el filete de boj. Por tanto, lo primero era el preparar la sábana de chapa de cerezo, uniendo las diferentes chapas entre sí con papel engomado, y trazar sobre la misma el óvalo que debía ocupar la marquetería, cortando con bisturí y separando la pieza cortada sobre la que íbamos a trabajar del resto de la chapa, que como en los procedimientos de cocina, "se reservaba".

El plano en papel que nos dió el cliente lo alineamos y centramos, lápiz y regla, dibujo técnico puro y duro; una vez definidas y dibujadas las piezas, dicho plano sirvió de modelo para ir cortando las piezas que componían el modelo de marquetería, una a una, con bisturí, y una vez obtenidas todas las piezas, se hizo el mismo trabajo pero a la inversa, el ir trazando y cortando de la pieza de chapa de cerezo ovalada todos los espacios que debían ocupar los diferentes componentes que conformaban la marquetería. Como si de un puzzle se tratara, fuimos encajando las piezas en sus alojamientos, fijando bien todas entre sí con papel engomado, con lo que al final del proceso teníamos la pieza central ya completada.

Metimos en prensa tanto la pieza ovalada como el resto de la sábana de cerezo sobre el tablero soporte de 19mm de espesor ( con la cara con el papel engomado hacia afuera, eso siempre ) y una vez prensada y lijada la tapa, venía el trabajo de embutir el filete de boj. A base de pulso y fresadora manual, fuimos haciendo la canal en la que posteriormente se embutió el filete, a base de martillo y cola blanca, y al ser finito se pudo ir llevando para que hiciese la forma ovalada del dibujo. Otra metida en prensa, ésta vez en frío, y la última lijada para completar el trabajo.

Semanas más tarde el cliente nos hizo llegar la foto de la marquetería, ya barnizada e instalada, y en uso.