Mostrando entradas con la etiqueta tapas de mesa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tapas de mesa. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de agosto de 2011

Tapa de mesa en dos cuerpos de Cerezo plumeado a cuatro aguas

El trabajo que nos encargó el cliente consistía en la fabricación de una tapa de mesa que se componía de dos cuerpos idénticos de tablero de Mdf de 40mm de espesor cubiertos de chapa de cerezo plumeada a cuatro aguas. La hoja que se seleccionó era mallada para lograr el efecto de "punta de diamante" característico de éste tipo de plumeados, y las dos superficies se ejecutaron de la misma forma, cizallando la hoja y casándola de modo idéntico.
Presentadas ambas tapas una vez finalizadas, se complementaban perfectamente al ser la una simétrica de la otra.






viernes, 12 de agosto de 2011

Tapas redondas de peroba tigrada y boj

El trabajo nos vino desde Málaga, nos pidió un cliente ebanista unas tapas redondas para mesas de hostelería, que iban destinadas a un céntrico local de esa preciosa ciudad. El cliente final tenía una idea, de hecho nos hicieron llegar un par de pantallazos en photoshop, en donde nos hacían un boceto de lo que se pretendía: unas tapas de mesa redondas, chapeadas en una madera de tono anaranjado, con un círculo interior excéntrico en chapa de madera de tono amarillo, y ambos colores tenían que ser naturales, nada de madera teñida. Le hicimos llegar dos muestras de las maderas que a nuestro entender podían servir al fin que se deseaba ( peroba tigrada y boj ) y una vez tuvimos la conformidad del cliente, nos pusimos manos a la obra.

Por aquel entonces ( año 2007 ) aún no disponíamos de la fresadora cnc, por lo que para cortar las piezas circulares de tablero Mdf de 40mm de espesor tuvimos que trazarlas, cortarlas con caladora y posteriormente batallar con la tupi asentados sobre el centro exacto de cada circunferencia para lograr la forma exacta de cada una ( eran varias tapas de diámetros diferentes ). Los cantos, además, no iban rectos, teníamos que practicar un chaflán a cada una de las tapas, ya que iban ligeramente inclinados hacia adentro.

La preparación de la chapa fue la habitual, preparando las "sábanas" de peroba juntando la chapa con papel engomado, y a cada pieza de chapa se le practicaba un "bocado" equivalente a la circunferencia interior que iba en chapa de boj, asentando la misma con más papel engomado. Las contracaras no se veían y fueron en Sapelly. Una vez metido todo en prensa, con cola de contacto y martillo, situando cada tapa en vertical y amarradas al banco con el tornillo de apriete, hubo que cantearlas una a una con tiras de chapa de peroba preparadas al efecto. El lijado de las superficies se hizo con la lijadora de patín y los cantos con la de banda, y posterior repaso manual.

El contraste de éstas dos madera la verdad es que quedaba curiosísimo, alguna vez que nos hemos dejado caer por Málaga con el rabillo del ojo buscábamos por las terrazas y locales a ver si veíamos las mesas ya instaladas y en uso. Habrá que seguir insistiendo............


 







jueves, 11 de agosto de 2011

Tapa de mesa plumeada a cuatro aguas en nogal

Se trataba de una mesa de juntas, realizada en tablero de 25mm de espesor, y chapada en nogal pero tenía que ir plumeado a cuatro aguas, a espiga inglesa, logrando la característica "punta de diamante" que se logra al combinar una chapa mallada con ésta técnica. Es de los procedimientos más curiosos de realizar en trabajos de chapeado, y el resultado siempre es particular, además de agradable de ver: como a base de ir juntando la chapa de madera, debidamente preparada y cortada al efecto, se va creando el dibujo que arranca desde el centro del plano de trabajo y abarca finalmente la superficie completa.
El procedimiento general fue el común a otros tipos de trabajos similares: unión de la chapa con papel engomado, preparación de contracara, prensado en caliente y posterior lijado. Además, a la tapa se le añadió un faldón vertical en todo el perímetro, unido mediante lambeta encolada oculta.


La "punta de diamante" es el efecto más característico del plumeado de la chapa de madera a cuatro aguas practicando la espiga inglesa. 




Aplicamos un poco de agua con una esponja para la foto, así se resalta el color de la madera y el efecto es similar al que resulta una vez barnizado el trabajo.





Aunque se puede hacer con chapa con la veta más rameada, el efecto decorativo de la chapa "a espiga" se logra cuando la veta es la más mallada posible.









Tapa de mesa con extensiones

El trabajo en ésta ocasión consistía en confeccionar una tapa de mesa en chapa de nogal español ( la mejor madera del mundo, dicho sea de paso ) con dos extensiones en ambos extremos. El tablero a utilizar era un tablero de mdf de 19mm de espesor. Por un lado cortamos el tablero, dándole en los extremos la forma necesaria para alojar los auxiliares, y posteriormente se macizó el mismo en todo el perímetro con un cabeceado de nogal macizo que luego sería moldurado. Y por otra parte se preparó la chapa de nogal, casando las hojas adyacentes unas a otras para lograr el máximo efecto decorativo, y haciendo que el veteado de la parte central de la mesa ( el tablero fijo ) siguiese por ambos extremos, los auxiliares, continuando la veta del nogal el dibujo, con la finalidad de que una vez desplegada la mesa el conjunto fuese uniforme y armonioso.
Prensado y lijado, y tapa de mesa lista para ser recogida por el cliente.

Paso 1
Paso 2






miércoles, 10 de agosto de 2011

Dos tapas de mesa redondas en haya y wengé

En ésta ocasión el encargo consistía en fabricar dos tapas de mesa redondas, en tablero Mdf de 40mm de espesor, con un dibujo geométrico ejecutado en chapas de haya y wengé, la primera clara y la segunda oscura, que hacen un bonito contraste entre ambas. Junto con el cliente definimos las cotas y medidas sobre un plano hecho al efecto, y una vez con las cosas clara empezamos el trabajo.

El corte de la chapa se practicó obteniendo del mismo las piezas o "gajos" necesarios, en el caso del haya, con la chapa de wengé se cortaron los arcos y filetes necesarios, las partes con forma se sacaron directamente mediante el corte de la chapa con bisturí. La unión de las mismas se ejecutó con el procedimiento habitual de juntar las diferentes piezas con el papel engomado, en ésta ocasión había tantas juntas en cada tapa que el oficial de taller optó por vendar con el papel la superficie entera de ambas, que al lijar ya se iría.

Se dió un poco más de medida a cada tapa, algunos milímetros de sobra, y después de meter en prensa se cortó en máquinas la circunferencia perfecta, para posteriormente chapear a mano el canto del tablero con unas chapas de wengé cortadas al efecto. El lijado de las superficies quitó todo el papel engomado usado en el proceso, y el lijado de los cantos hubo de hacerse a mano, igualito que en los tiempos de San José carpintero.



Las caras estaban compuestas de un montón de piezas unidas entre sí, era mejor el vendarlas completamente.



Al meter en prensa, siempre hacia arriba la cara vendada, así la cola pega madera con madera.



 


El contraste entre el oscuro del wengé y el claro del haya quedaba llamativo.





Ambas tapas una vez lijadas, listas para barnizar.






Y eran 40mm de espesor, no cualquier cosa...........


Redondeado de las esquinas de una tapa de mesa ejecutada anteriormente en en taller

Cuando el cliente del trabajo descrito en la entrada anterior vino a recoger su encargo, cayó en la cuenta de que nos nos había especificado que las cuatro esquinas de la tapa de mesa las quería suavemente redondeadas, y lo que habíamos hecho en taller era una tapa con cuatro ángulos rectos.

Nos pusimos manos a la obra, y lo primero fue el cortar con la caladora las esquinas, todas ellas. Posteriormente hubo de encolarse una pieza de madera maciza de nogal en cada una de las aristas, piezas que una vez asentadas se rebajaron al espesor de la tapa por ambas caras, para poder trabajar sobre ellas: se trazó el arco de circunferencia adecuado, cortando la pieza al ras del mismo, y a lápiz se marcó por donde habían de ir las piezas de chapa de nogal que continuarían el fajeado, haciendo el giro de las esquinas; asimismo se embutió el filete de boj dándole la forma necesaria. Todo ello hubo de encolarse con cola blanca, apretando con gatos durante el tiempo necesario. Como colofón se pasó la fresadora manual con la misma fresa que su utilizó para hacer el moldurado de la tapa, rematando las esquinas con la forma de la moldura existente.


Daba coraje el meter la caladora después de haber acabado la tapa.





La pieza de madera maciza tenía que quedar sólidamente adherida al canto.



El fajeado de las esquinas tenía que prolongar el dibujo corrido, haciendo el giro......






...... y para ello nada mejor que ayudarse con regla y lápiz, hay cosas que es mejor no cambiar.






                   Una vez molduradas, donde había esquinas ahora hay suaves vueltas.

lunes, 8 de agosto de 2011

Tapa de mesa en raiz de nogal americano


El encargo consistía en confeccionar una tapa de mesa de 215x90cms en raiz de nogal americano, sobre un tablero de Mdf de 19mm de espesor, con un filete de boj de 3mm de ancho enmarcando la superficie de raiz, y un fajeado exterior en nogal americano con la veta a la contra. Además, toda la tapa había de ir macizada en madera de nogal, con un moldurado sencillo.

El trabajo inicial era el ir casando las hojas de raiz de nogal necesarias,
habiendo previamente preparado y planchado las mismas. La unión mediante papel engomado proporciona la posibilidad de ir uniendo las hojas de modo que el dibujo resultante resulte centrado y armónico, siempre a hojas pares como mandan los cánones. A la "sábana" resultante se le unió con igual procedimiento tanto el filete de boj como el fajeado exterior de nogal.

Al tablero de mdf mientras tanto se le encoló la cabeza maciza de nogal, para
posteriormente pasarle la fresadora con el fin de moldurar todo el perímetro. La contracara ( que siempre hay que ponerla ) la hicimos de mansonia, también llamada nogal africano.

Una vez listos todos los componentes, todo a la prensa y posteriormente a la lijadora. La textura del papel engomado hace que el mismo se quite perfectamente durante el proceso de lijado. 

El cliente se llevó su tapa, para con la misma proceder a confeccionar la mesa en su taller.



La tapa sale de la prensa con la cara vendada, da igual, al lijar el papel se va. 





Una vez pasada por la lijadora, las caras quedan limpias.






El canto macizo hay que lijarlo a mano.







Cada marca de papel es mano de obra añadida, trabajo artesano.....







Se aprecia el encuentro entre la superficie de raiz de nogal y el fajeado a testa de la hoja de nogal americano, entremedias el filete de boj delimita las zonas. Y el ángulo siempre junta a inglete.